LA PRÁCTICA DEL TONG-LEN del DALAI LAMA

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—Meditaremos sobre el tonglen, el «dar y recibir». Esta práctica está destinada a entrenar la mente, a fortalecer el poder natural y la fuerza de la compasión, porque la meditación tong-len ayuda a contrarrestar nuestro egoísmo. Aumenta el poder y la fortaleza de nuestra mente al intensificar nuestra capacidad para abrimos al sufrimiento de otros.
»Para empezar este ejercicio, primero hay que visualizar a nuestro lado a un grupo de personas que necesitan ayuda, sumidas en el sufrimiento y en un estado de extrema pobreza. Visualicen a este grupo de personas con claridad. Luego, al lado de ellas, visualícense a sí mismos como
egocéntricos, con una arraigada actitud egoísta, indiferentes a las necesidades de los demás.
Entre este grupo de personas que sufren y esta representación egoísta de sí mismos, véanse en el centro, como un observador neutral.
»A continuación, observen hacia cuál de los dos lados se inclinan ustedes de modo natural. ¿Se inclinan más hacia ese individuo singular, la personificación del egoísmo? ¿O sus sentimientos naturales de empatía fluyen hacia el grupo de personas necesitadas?
Si piensan con objetividad, concluirán que el bienestar de un grupo es más importante que el de un individuo.
»Después, dirijan su atención a las personas necesitadas y desesperadas.
Dirijan toda su energía positiva hacia ellas. Ofrézcanles mentalmente sus éxitos, sus recursos, sus virtudes. Una vez hecho eso, asuman el sufrimiento de esas personas, sus problemas y todas sus dificultades.
»Se puede imaginar, por ejemplo, a un niño hambriento de Somalia. En este caso, el profundo sentimiento de empatía no se basa en consideraciones como “Es mi pariente” o “Es mi amigo”. Ni siquiera conoce usted a esa persona.
Pero el hecho de que usted y el otro sean seres humanos permite que surja su capacidad natural para la empatía y que pueda usted abrirse al otro.
Piense entonces: “Este niño no tiene capacidad para aliviar su infortunio”. Entonces, mentalmente, asuma sobre sí mismo todo el sufrimiento de la pobreza, el hambre y la privación de este niño y ofrézcale mentalmente sus posesiones, riqueza y éxitos.
Así puede entrenar su mente, mediante esta clase de visualización de “dar y recibir”.
»A veces resulta útil empezar esta práctica imaginándose en el futuro como una persona que sufre y, con una actitudde compasión, asumir ese sufrimiento en el presente, con el sincero deseo de liberarse de todo sufrimiento futuro.
Una vez haya adquirido algo de práctica para generar un estado mental de compasión hacia sí mismo, puede ampliar su compasión para incluir a los demás.
»Al “asumir sobre sí”, es útil visualizar los infortunios bajo el aspecto de sustancias venenosas, armas peligrosas o animales terroríficos, cosas ante las que normalmente seestremecería. Visualice el sufrimiento como si hubiera adquirido estas formas y luego absórbalas directamente en su corazón.
»El propósito de visualizar estas formas negativas y aterradoras, que se disuelven en nuestros corazones, es el
de destruir las habituales actitudes egoístas que residen en ellos.
No obstante, para aquellas personas que puedan tener problemas con su imagen, con un bajo nivel de autoestima, es importante considerar si esta práctica es apropiada.
»El tong-len es muy poderoso si se combina el “dar y recibir” con la respiración; es decir, imaginen “recibir” en el momento de inspirar y “dar” en el momento de espirar.
Durante estas visualizaciones, probablemente experimentarán una ligera incomodidad.
Eso indica que se ha alcanzado el objetivo: la actitud egocéntrica.
Y ahora, meditemos…


Ningún ejercicio en particular es atractivo o apropiado para todo el mundo. En nuestro viaje espiritual, es importante decidir si una práctica es adecuada para nosotros después de comprender su esencia. 


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